Vicente Luis Mora puede estar contento. En Los inmortales (2012), de Manuel Vilas, encontramos otro ejemplo de lo que es la literatura pangeica. En todos los niveles, la tecnología hace acto de presencia. En las sucesivas historias que se van sucediendo en total anarquía espacio-temporal, proliferan los pens, los MP3, los deuvedés, los reproductores de DVD, internet, los cedés de audio, los vídeos de Eva Braun en Youtube, los GPS, las resonancias magnéticas, los electrodomésticos Bosch, AEG o Miele, etc. Leer el resto de esta entrada »
Como algunos de los lectores de este blog ya saben, acaba de aparecer mi nuevo libro Ensayo Z. Una antropología de la carne perecedera (Berenice, 2012). En breve haré una presentación en Barcelona. Habrá que ver dónde y con quién. De momento, os dejo algunas citas que insinúan por donde van los tiros: Leer el resto de esta entrada »
Me entero por Antón Castro de que en breve aparece la novela póstuma de Félix Romeo. Se titulará Noche de los enamorados (Mondadori) y hablará de aquellos tiempos en que lo encerraron por insumiso, parece. Se presentará en el vestíbulo del Teatro Principal el lunes 27 de Febrero, en un acto organizado por la editorial y por la librería Portadores de Sueños, amigos de Félix de toda la vida. Habrá que ir a Zaragoza…
Todo esto me devuelve a Félix, al que leí de nuevo hace poco. Leer el resto de esta entrada »
Estos días, leyendo libros, me ha venido a la mente, como uno de esos anuncios que se repiten una y otra vez, algo que dijo Umbral mucho tiempo antes de morir: “Quiero alguien que me haga de puerta para pasar a lo imprevisible. Sólo vale la pena hablar de lo que no se entiende, escribir de lo que está más allá de la escritura” (Umbral, 1996, p. 152). Y cuando unas frasecitas de esta laya se le meten a uno en la cabeza le retumban las sienes. Es como si se te empezase a escapar el magma mental por las orejas y no pudieses sostener esa tranquilidad homogénea de la cotidianeidad. Una especie de lento pero incansable e incandescente goteo le cae a uno en la clavícula. Nada de corazón: la humana herida que no cicatriza esta vez se manifiesta en la hipersensible región del hombro. Allí me pongo unas cataplasmas y me dedico a escribir para bajar la hinchazón.
En cierto modo, Nocilla Dream (2006) (que va por la 7ª edición y cuya segunda y tercera parte, Nocilla experience (2008) y Nocilla Lab (2009), han sido ya editadas por Alfaguara) encajaría dentro de las antes citadas frases malditas de La belleza convulsa (1985). Leer el resto de esta entrada »